¿QUÉ ES LA TERAPIA COGNITIVO CONDUCTUAL?

La terapia cognitiva conductual tiene dos características que la definen claramente: su metodología de trabajo y modelo de la naturaleza humana.

En síntesis, se considera que las personas nacemos con una herencia y temperamento determinado, con los cuales comenzamos a interactuar con nuestro entorno, siendo el aprendizaje el que nos permite que determinadas potencialidades se desarrollen o cristalicen en una dirección u otra. Todos los períodos evolutivos de nuestra vida son muy importantes, especialmente la infancia aunque también lo son la adolescencia y la adultez, porque hacen posible aprendizajes y experiencias que van moldeando nuestra forma de ser.

Un psicólogo cognitivo conductual en un experto en las leyes de la conducta y del aprendizaje, por lo que te puede ayudar a aprender y desaprender conductas, que bien quieras aumentar u otras que quieras disminuir o eliminar. La terapia tiene un fuerte respaldo científico pero para que funcione es necesaria la implicación activa del paciente, ya que de lo contrario no funciona. Durante la terapia se enseñan una serie de técnicas y estrategias psicológicas para que la persona sepa afrontar y manejar sus problemas emocionales hasta eliminarlos si este fuera su caso.

 

FUNCIONAMIENTO DE LA TERAPIA COGNITIVO CONDUCTUAL

El tratamiento consta de cuatro fases:

1ª Evaluación (2-3 sesiones), el psicólogo recoge del paciente la información relevante a través de instrumentos tales como: la entrevista clínica, los autorregistros, cuestionarios o test psicológicos.

2ª Explicación de la hipótesis (una sesión), Dentro de esta fase se devuelve la información al paciente, explicándole el origen, las causas y factores que mantienen la situación problemática en la actualidad, proponiéndole los objetivos terapéuticos y técnicas a utilizar.

3ª Intervención: El terapeuta y paciente trabajan juntos para lograr los objetivos planteados en la fase anterior. El terapeuta ofrece las técnicas que son eficaces y se diseña el tratamiento. Esta fase es la principal del proceso terapéutico, y de ella va a depender la remisión de la sintomatología previa. La duración del tratamiento varía dependiendo de varios factores, como la motivación por solucionar el problema, la gravedad del mismo, la implicación en la terapia y el apoyo externo con el que cuente el paciente.

4ª Seguimiento y prevención de recaídas (entre 3 y 6 sesiones): Esta fase se inte puede ayudar a aprendericia cuando se ha solucionado el problema y suele prolongarse durante un año con sesiones cada vez más espaciadas.